Posts Categorized : Psicología Infantil

Psicolólogo infantil en Gijón
Psicología infantil para niños desde los tres hasta los ocho años

Psicólogo infantil en Gijón

La Psicología es una ciencia que trata el estudio y el análisis de la conducta y los procesos mentales de los individuos y de grupos humanos en distintas situaciones. Dentro de las muchas ramas en que se divide esta ciencia, encontramos la psicología clínica, que es la que se encarga de ayudar a las personas que tienen problemas en su vida que no saben solucionar solos o que sufren enfermedades mentales como depresión. Y, aunque nos parezca que la psicología es solo para mayores, lo cierto es que son muchos los niños que necesitan la ayuda de un psicólogo por diferentes causas.

Cualquier cambio en la vida de un niño puede afectar a su salud mental: la muerte de un familiar, un cambio de colegio, mudarse a otro barrio o a otra ciudad… provocando en el pequeño miedos, ansiedades, o incluso depresión. En estos casos, es necesario llevar al niño al psicólogo para niños, pero,

¿cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo?

Saber cuándo llevar al niño al pediatra es más sencillo, ya que se le lleva cuando tiene fiebre, le duele la tripa o la garganta, tiene una erupción cutánea, vomita… pero saber cuándo llevarle al psicólogo puede ser más complicado. Estas son algunas señales que nos indican que es hora de llevar a nuestro hijo una consulta de psicología infantil:

  • Trastornos del sueño o alteraciones continuas como pesadillas, sonambulismo, insomnio…
  • Síntomas de estrés elevado como cambios en el comportamiento, falta de apetito, trastornos del sueño…
  • Síntomas como ansiedad como ataques de ansiedad, estrés, pánico, miedo irracional, pensamiento negativo, etc.
  • Tics o manías compulsivas como cerrar los ojos, guiñar un ojo, encender y apagar las luces, abrir y cerrar cajones, tirarse del pelo, etc.
  • Síntomas de depresión como tristeza continua, apatía, decaimiento, pensamientos negativos o incluso suicidas, etc.
  • Si ha sufrido algún problema en el colegio o en casa como muerte de un familiar, acoso escolar, maltrato físico, emocional o sexual…
  • Ante algún síntoma de trastorno neurológico o del aprendizaje como autismo, dislexia, TDAH, etc.
  • Si su comportamiento es muy agresivo y violento.
  • Si padece trastornos de alimentación como la anorexia o la bulimia.
  • Tras un cambio en la familia que el niño no pueda superar, como un divorcio o una mudanza.
  • Si el niño tiene problemas para relacionarse con los demás.
  • Síntomas de fobias o miedos irracionales que no consigue controlar.

¿Cómo le puede ayudar nuestro Psicólogo infantil en Gijón?

Lo primero que hará este profesional de la salud será hacer una evaluación y examen tanto del niño como de su familia para averiguar el problema que presenta. Así, además de hacerles diversas preguntas a todos sobre sus síntomas, señales y comportamiento, hará al niño una serie de pruebas adaptadas a su edad, como pedirle que dibujo algo (generalmente a su familia) o que realice alguna prueba sencilla psicológica como el Test de Rorschach (presentarle una serie de cartulinas con manchas de diferentes formas y preguntarle qué ve en ellas).

Una vez que el psicólogo en Gijón

ya sabe el problema (estrés, fobia, trauma, depresión, etc.), tiene que averiguar la causa, es decir, por qué el niño ha llegado a esa situación. Y, después, en base a todo eso, decidirá el tratamiento. Generalmente, cuando se trata de niños pequeños, hay que adaptar las sesiones a su madurez y sus capacidades comunicativas. Por eso, es normal usar el dibujo no solo para averiguar la causa del problema, sino también como tratamiento. Además, es necesario trabajar con los padres de forma individual y conjunta para que sepan cómo ayudar a su hijo a superar su problema.

Existen muchas terapias en psicología para niños: la terapia cognitivo-conductual (que es una de las más empleadas, aunque adaptada a los niños mediante juegos, analogías, dibujos…), la psicoterapia, la terapia conductual, etc. También es importante que el psicólogo esté especializado en el tratamiento de niños para que sepa cómo tratarles y hacerles sentir bien en la consulta de manera que se abran a él. Muchas veces es necesario que los padres estén delante para que se sientan más seguros.

Y, por supuesto, las sesiones tienen que ser más cortas, ya que los niños no mantienen la atención tanto tiempo como los adultos. Después de unas cuantas sesiones, el niño mejorará y se irá sintiendo mucho mejor. Es importante que te ocupes de su salud mental al igual que de la física para evitar que este tipo de enfermedades y trastornos puedan acarrear consecuencias graves y duraderas al pequeño.

Psicólogo infantil en Gijón

CONTACTA CON NOSOTROS

El secreto de los Turpin

Psicólogos en Gijón

Barrio de Perris, situado al sureste de Los Ángeles, California. Un modesto chalet, con una pequeña parcela, en el que vive el matrimonio formado por David y Louise Turpin con sus hijos. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, el domingo 14 de Enero el servicio de emergencias recibe una llamada de una joven de 17 años que dice estar secuestrada en su casa, en el barrio de Perris, junto con sus otros 12 hermanos. Los agentes del departamento del sheriff de Riverside se personaron, a los pocos minutos, en la vivienda familiar donde son recibidos por el matrimonio. Al iniciar una conversación con ellos, y a pesar de la oscuridad que había en la casa, los agentes se percataron de la presencia de otros 12 niños, algunos de ellos encadenados, cubiertos por una nube maloliente y en evidente estado de desnutrición. En un principio y teniendo en cuenta el aspecto físico de las personas encontradas, la policía intuía que eran menores de edad, sin embargo y tras varias comprobaciones, descubren que siete de ellos eran mayores de 18 años y se movían en una franja que oscila entre la mayoría de edad y los 29 años. Sin ir más lejos, la propia niña que alertó a la policía, presentaba un aspecto aniñado y demacrado, no superior a los 10 años, siendo su edad real de 17.

Los padres, la pareja formada por David Turpin y su esposa Louise, de 57 y 49 años respectivamente, han sido detenidos bajo cargos de tortura y con una fianza fijada en 9 millones de euros por cada uno de sus hijos. Por su parte, los servicios de protección infantil, han iniciado una investigación.

Ninguno de sus vecinos dio nunca la voz de alarma. No se oían llantos, ni ruidos extraños o fenómenos fuera de lo normal, a pesar de que no eran una familia al uso. Nunca salían a jugar al jardín, estaban muy pálidos y con su mirada parecían querer hacerse invisibles. En las redes sociales, el matrimonio tenía su propio perfil, en el que daban imagen de familia perfecta y pareja feliz.  Hasta los propios familiares se muestran conmocionados con la noticia ya que según ellos mismo declaran “siempre pensamos que estaban viviendo la vida perfecta, nos decía que iban a Disneyland o a Las Vegas”.

Los menores, recibían educación en casa, en la escuela creada por su propio padre y para la que el estado concedió permiso de apertura en el año 2014. De esta forma, alejaron a los hijos del entorno escolar normalizado, del control de profesores y de la posibilidad de crear una red de amigos. La educación que les impartían sus padres era muy estricta y profundamente religiosa, obligándoles a memorizar largos pasajes de la Biblia.

Esta noticia, abre muchos interrogantes, recordándonos además, a otras historias similares. ¿Qué lleva a unos padres a secuestrar a sus propios hijos? ¿Qué esconde la personalidad de este matrimonio? ¿Cómo se puede esconder esta situación durante tantos años? ¿Cómo se encuentran psicológicamente estos jóvenes? ¿Hasta qué punto la infancia y adolescencia traumática que han vivido, marcará su historia futura? ¿Con qué secuelas tendrán que convivir? El debate está servido.

Ni una menos.

Psicólogos en Gijón

En 1999, la ONU declaró el  25 de noviembre como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Sin embargo, Latinoamérica ya conmemoraba esta fecha desde hacía 37 años (1981), en honor a  Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, tres hermanas asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo, del que eran opositoras. Con motivo de este hecho, y desde el año 1999, en el mes de Noviembre, el mundo entero sale a la calle a defender una causa considerada de todos.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad cifra en 916 las mujeres asesinadas desde 2003 en España por los hombres con los que habían mantenido una relación de pareja. Las estadísticas reflejan además, que menos de la mitad de ellas habían denunciado antes al hombre que las estaban maltratando. En lo que llevamos de 2017, se cuentan 45 feminicidios, mientras que ocho niños han sido asesinados en este contexto de violencia de género sobre sus madres y otros 24 se han quedado huérfanos por los mismos delitos.

El pasado sábado, miles de lazos morados llenaron las calles de más de 50 ciudades españolas para mostrar su rechazo a la violencia de género y reivindicar que se garantice la protección de las mujeres además de pedir que se reconozca los hechos y a las víctimas.

“Juntas somos más fuertes”, “Si duele no es amor”, “Nos queremos vivas, libres y rebeldes”, “Ni una menos”, son algunos de los carteles y pancartas que se han podido ver en distintas  manifestaciones de todo el país. Concretamente en Madrid, la protesta terminó con un manifiesto que incluía una lista de peticiones,  entre otras, que los políticos “se comprometan realmente en la prevención y la erradicación de las violencias de género”.

Bajo el eslogan “No me pidas que denuncie, pídeme que no me maten”, se pone de relieve la urgente necesidad de incidir, desde la infancia temprana, sobre la educación por la igualdad. Precisamente, este ha sido uno de los asuntos rescatados por los grupos políticos que respaldaron el pasado septiembre un pacto de Estado para erradicar la violencia machista con más de 200 medidas.

Con motivo de este día centenares de medios de comunicación coparon sus portadas para dar voz a esta causa, sin embargo, las estadísticas nos siguen recordando que aún nos queda mucho trabajo por hacer, un gran camino que recorrer. El día 25 de noviembre, está grabado en nuestras mentes como un día de reivindicación, un día de lucha;  una lucha que quizás ya habían empezado  las hermanas Mirabal hace ahora 57 años.

Como controlar un ataque de pánico

Psicólogos en Gijón

Los ataques de pánico o crisis de ansiedad son períodos en los que se padece, de una manera súbita, temporal y aislada, un intenso miedo o temor acompañado de gran malestar, y que posee una duración variable: de minutos a horas. Generalmente aparecen de manera inesperada, y pueden alcanzar su máxima intensidad en unos 10 minutos. Los ataques de pánico se manifiestan como episodios que irrumpen  inesperadamente sin causa aparente y se acompañan de síntomas asociados al miedo, tales como, taquicardia, dificultad respiratoria, mareos e inestabilidad, sudoración o náuseas. Estos síntomas suelen ir acompañados de pensamientos que te hacen creer que estás al borde de la muerte, a punto de desmayarte o de volverte loco.

Si estás leyendo este artículo y te sientes identificado, la buena noticia es que nada de lo que temes pasará, la mala es que sufres de ataques de pánico, un problema cada día más extendido y que requiere en muchos casos de ayuda psicológica para poder superarlos. A modo de resumen, aquí te dejamos algunas pautas útiles para manejar la situación, una vez que los síntomas hayan comenzado.

  • Inicialmente, es fundamental ser consciente de lo que está pasando. Comprender que lo que estás viviendo es una reacción exagerada ante un estímulo del medio te permitirá reducir un poco el nivel de ansiedad.
  • El segundo paso consiste en centrar tu atención en las sensaciones que estás experimentando, sin dejar de llevarte por ellas. Aunque sean realmente desagradables, es importante que recuerdes que no son peligrosas. Cuanto más te asustes, más se intensifican las reacciones fisiológicas.
  • Ahora céntrate en tu respiración, y trata de concentrarte para respirar con normalidad. Toma el aire suavemente por la nariz y expúlsalo muy lentamente por la boca, no respires deprisa, eso sólo conseguirá producirte una “hiperventilación”, lo que aumentará los síntomas de ansiedad. Respirar tranquilamente le envía una señal a nuestro cerebro de que estamos a salvo, mientras que respirar deprisa es una señal de alarma.
  • El cuarto paso consiste en hacerse consciente de los pensamientos catastrofistas e irracionales, esos que nos recuerdan que vamos a morirnos, perder el control o volvernos locos. El objetivo de este paso es intentar sustituirlos por otros más adecuados a la realidad y que tengan una connotación más positiva. Un ejemplo de ello sería “estas palpitaciones que siento no significan que vaya a darme un ataque al corazón, las he experimentado más veces y son fruto de la ansiedad. Mi corazón está sano y fuerte”. Recuerda que para hacer correctamente este ejercicio, es necesario practicar mucho.
  • Si llegado a este punto, has conseguido que los síntomas remitan ligeramente y empiezas a sentirte mejor, es el momento de pensar en una actividad relajante y placentera. Esto te ayudará a controlar la ansiedad con mayor rapidez y te calmará.

Por último, recuerda que si llevas más de un mes sufriendo ataques de pánico es el momento de acudir a un profesional. Cuanto antes le pongas remedio más fácil y rápido será superar la ansiedad. En el Centro Psicológico Patricia Prendes, te enseñamos  métodos adecuados para controlar la respiración de manera más eficaz y técnicas para detener los pensamientos negativos. No olvides que los ataques de pánico son fáciles de controlar con la ayuda adecuada.

Bullying ¿Cómo actuar?

Psicólogos en Gijón

Los niños y los jóvenes desarrollan y establecen una red compleja de relaciones en los entornos en los que interactúan; estos son el familiar, el social y el escolar. Estas relaciones son positivas si contribuyen a que crezcan como personas y se hagan cada vez más fuertes, pero cuando en ellas ocurren situaciones de violencia que llevan al aislamiento, a la soledad y al temor, las posibilidades de crecimiento cambian.

En los últimos años padres y profesores han dirigido su preocupación a la violencia escolar. Y es que existen diferentes maneras de intimidar o de agredir en el colegio. No sólo se trata de las peleas; también hay violencia cuando se crean rumores o comentarios que atentan contra la dignidad de alguien, cuando se excluye del grupo o se hacen gestos para apartar a una persona y eso la lleva a alejarse y no sentirse bien en el colegio; cuando los niños o jóvenes usan herramientas de Internet como, Facebook, Instagram u otros para publicar mensajes denigrantes, chismes etc.

Cada vez es más frecuente encontrarse  en las aulas casos de bulying. Normalmente este tipo de acoso se empieza a ver en los cursos de primaria, pero es ya en la etapa infantil cuando debe comenzar la prevención. La intervención por parte de los padres en un caso de acoso escolar es crucial, sin embargo se requiere de la participación de los profesionales de la educación para abordarlo.

¿Cómo podemos detectarlo?

Es habitual que las víctimas sufran tanto miedo o vergüenza que no se atrevan a contarlo en casa. Podemos observar ciertas pautas que pueden ser las señales de que algo no marcha bien:

  • No quiere ir al colegio y finge enfermedades o malestar para evitar ir a clase.
  • Siempre sale el último del colegio y espera para hacerlo solo. Ha cambiado sus rutas habituales de casa a la escuela y viceversa.
  • Se le nota triste, no habla mucho y tiene cambios de humor. Puede mostrar ira o rabia de forma repentina.
  • Tiene pesadillas, pérdida de apetito o náuseas y está nervioso constantemente.
  • Su rendimiento académico ha disminuido considerablemente sin ninguna razón aparente.

¿Cómo podemos enfrentarlo?

En el caso de que los padres sospechen que su hijo es una víctima de bullying es sumamente importante establecer un canal de comunicación y de confianza para que el niño se sienta cómodo al hablar, sin olvidarse de mantener la calma y demostrar determinación y positivismo. Hay que ponerse en contacto con el profesor del colegio y con la dirección para alertar al centro de lo que ocurre y pedir su cooperación para solucionarlo. En muchos de los casos es necesaria la intervención de un psicólogo que participe activamente en el proceso.

Importancia de las Habilidades Sociales en los niños

Psicólogos en Gijón.

¿Es tu hijo capaz de ponerse en el lugar de los otros? ¿Muestra interés en relacionarse con su grupo de iguales? ¿Expresa sus sentimientos? ¿Desarrolla procedimientos pacíficos de resolución de conflictos? Estas preguntas responden a situaciones cotidianas en la vida de cualquier persona, incluida la de los niños, y no estamos hablando de otra cosa que de habilidades sociales, un concepto que desde antiguo ha generado mucho interés en los profesionales de la atención infantil.

Las habilidades sociales consisten en un repertorio de comportamientos interpersonales complejos, verbales y no verbales, a través de los cuales los niños influyen en las respuestas de otros individuos; por ejemplo, compañeros, padres, hermanos, maestros, etc. y asimilan los papeles y las normas sociales. Cuando estas habilidades son apropiadas o “buenas”, la resultante es una mayor satisfacción personal e interpersonal, tanto a corto como a largo plazo y, entonces hablamos de niños asertivos. Cuando estas habilidades no son apropiadas hablamos de niños no asertivos, diferenciando entre niños con un comportamiento pasivo y niños con un comportamiento agresivo.

En líneas generales estas son las diferencias fundamentales entre los tres estilos de comportamiento que pueden presentar los menores:

  • Comportamiento asertivo: niños sinceros, positivos, no punitivos, justos, considerados, directos, no defensivos, sensibles y constructivos.
  • Comportamiento pasivo: pasan inadvertidos, son tímidos, vergonzosos, retraídos, reflejan una baja autoestima, un estilo de “personalidad poco fuerte”, de autodesprecio, y un bajo autoconcepto.
  • Comportamiento agresivo: Estos niños se muestran mandones, exigentes, egocéntricos, insensibles y crueles, manifestando indiferencia por los sentimientos de los demás. Presentan una actitud arrogante, manipuladora, intimidante, negativa, castigadora y en ocasiones ofensiva.

En nuestro Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón conocemos la importancia de una intervención temprana en los niños con deficiencias conductuales  como una forma de prevenir las consecuencias con las que se relacionan. Entre ellas, y la más habitual, la inadaptación escolar, ya que la aceptación de los compañeros y la popularidad parecen  jugar un papel importante en la socialización infantil. Las habilidades sociales  proporcionan a los niños un medio a través del cual pueden dar y recibir recompensas sociales positivas, que a su vez, conducen a un incremento de la implicación social, generando más interacciones positivas. Un déficit en habilidades sociales también se asocia a un mal rendimiento escolar, pudiendo tener importantes efectos en la atención positiva y el reforzamiento del profesor hacia el niño. El contacto ocular, el solicitar ayuda, el hacer cumplidos y el mostrar habilidades sociales afines incrementan la cantidad de reforzamiento social positivo recibido de sus profesores. Por último, también se ha observado en este perfil de niños una baja autoestima que repercute en su funcionamiento general.

En el Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón somos conscientes de que esta realidad se esconde detrás de muchos de los problemas planteados en consulta. Como forma eficaz de intervención, diseñamos programas de entrenamiento en Habilidades Sociales con técnicas adaptadas a las necesidades de cada caso. Trabajamos en consulta con ensayo y práctica, sin olvidarnos de la generalización a la vida cotidiana y teniendo muy presente que la competencia social en la infancia está relacionada con unos logros escolares superiores y con una adaptación interpersonal posterior en la vida.

Cómo corregir las malas conductas infantiles

Psicólogos en Gijón.

Una de las grandes dificultades de los padres y profesores es saber cómo  manejar la conducta inadecuada o conducta-problema de sus niños. “No me hace caso”, “no quiere hacer lo que se le dice”, “no acepta límites”, “tiene constantes berrinches”… son varias de las múltiples quejas que escuchamos por parte de los padres en el Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón.  Desde la experiencia sabemos lo importante que es dotar a familiares y educadores de recursos adecuados para enfrentar estas situaciones además de que tomen conciencia de que la mayor parte de estos comportamientos son el resultado del aprendizaje en el ambiente familiar, escolar y social.

No obstante, y a pesar del carácter disruptivo de estas conductas, es importante señalar que en el desarrollo evolutivo de los pequeños se considera normal que, en ocasiones aparezcan comportamientos agresivos, desafiantes, de oposición o desobediencia.  Sin embargo, puede que estas actitudes se vuelvan perseverantes en el tiempo, incrementando su frecuencia y magnitud a medida que el infante crece.  Una intervención temprana junto a unas pautas educativas concretas ayudan a prevenir que un problema de conducta infantil evolucione hacia trastornos más graves en la adolescencia.

Algunas claves para corregir los problemas de conducta infantiles son las siguientes:

  • Cuando se dan instrucciones al niño es importante ser claro y preciso. No es lo mismo decirle “pórtate bien” o “no te portes mal” que decirle qué es correcto y que no lo es.
  • Coherencia y constancia. Un padre que riñe a su hijo por un determinado comportamiento, debe hacerlo siempre que lo detecte de nuevo. Es importante tener en cuenta que el niño observa el entorno y lo imita por lo que no sería correcto desaprobar una conducta que contempla de forma habitual en su familia.
  • Atención. Juega un papel primordial en el control de la conducta de los pequeños. Tan importante es prestarle suficiente atención cuando se comporta de forma adecuada y alagarle por ello, como retirársela cuando el comportamiento sea negativo.
  • Poner límites. Establecer limitaciones a sus demandas desde muy pequeños y mantenerse firme en ellas. Esta práctica es una forma de establecer unos hábitos de conducta adecuados que el niño utilizará como referente de su comportamiento posterior.
  • Consenso y complicidad. Es necesario que todos los miembros de la familia y de fuera de ella con responsabilidad sobre el niño, apliquen las mismas pautas a la hora de enseñar al pequeño buenos hábitos de conducta. Todos deben permitir, o no, las mismas actuaciones.

En el Centro Psicológico Patricia Prendes de Gijón trabajamos conjuntamente con los padres, haciendo un análisis detallado de la conducta del menor y diseñando posteriormente un plan de intervención. Trabajamos implementando las técnicas de modificación de conducta directamente sobre el niño,  explicando a los padres de forma detallada su funcionamiento para lograr una correcta  aplicación en el ambiente natural.

 

Qué es el bruxismo y qué relación guarda con el estrés

Psicólogos en Gijón.

Si habitualmente te levantas con dolor de cabeza y sensación de tensión en la mandíbula acompañado de molestias en los músculos faciales es posible que pertenezcas a ese 20% de la población que padece problemas de bruxismo. Esta patología, algo desconocida pero común,  consiste en apretar fuertemente los dientes superiores con los inferiores, la mayoría de las veces de forma inconsciente, produciendo un desgaste en las piezas dentales. Su origen es fundamentalmente psicológico, siendo la ansiedad y el estrés sus principales desencadenantes.

El bruxismo puede presentarse de noche o de día, afectando de igual manera a los dos sexos. No existen diferencias entre niños y adultos y aunque en los casos infantiles tiende a disminuir con la edad, pueden persistir en ocasiones hasta la edad adulta.

Los tratamientos que se aplican para tratar el bruxismo están orientados a la reducción del dolor, la prevención del desgaste de las piezas dentales y los daños permanentes en la mandíbula. Para ello, desde el campo de la odontología, se emplean los protectores dentales, unas férulas que minimizan los daños en los dientes y los problemas en la articulación. No obstante y a pesar de ser muy utilizados, estos dispositivos no resuelven el problema y, aunque eliminen el dolor, si se dejan de usar, el problema volverá a aparecer. A la vista de estas conclusiones, en nuestro Centro Psicológico de Gijón, sabemos que la reducción del estrés y la ansiedad pueden disminuir esta afectación. Por ello, desde la experiencia, trabajamos con distintos procedimientos psicológicos, como técnicas de relajación, higiene del sueño o terapias de condicionamiento, abordando el problema directamente desde la raíz.

¿Es mi hijo un niño de altas capacidades?

Psicólogos en Gijón.

¿Tiene mucha imaginación y gran curiosidad por todo lo que le rodea? ¿Hace continuas preguntas sobre la utilidad de las cosas? ¿Alcanza gran concentración en las actividades que le interesan hasta el punto de mostrarse evadido? ¿Tiene una gran memoria? ¿Es autodidacta? ¿Se aburre en tareas rutinarias y repetitivas? Si ves en estas preguntas un reflejo de la forma de actuar y comportarse de tu hijo, es probable que sea uno de los muchos niños no diagnosticados de altas capacidades.

Como Psicóloga, en mi Centro Psicológico de Gijón, son cada día más  habituales los casos en los que recibimos niños con problemas de conducta y bajo rendimiento académico que esconden detrás un perfil de altas capacidades. A nivel psicológico, son niños con una habilidad cognitiva muy superior a la media a la hora de gestionar y aprender nueva información, aunque por el contrario, educativamente, tienen que hacer grandes esfuerzos para adaptarse llegando incluso a presentar dificultades para encajar en el sistema.

Estas son algunas de las características más habituales:

  • Gran capacidad verbal
  • Alto nivel de activación
  • Enorme curiosidad
  • Patrón de aprendizaje rápido y con facilidad
  • Gran capacidad de concentración para todo aquello que despierta su interés
  • Muy observadores
  • Inconformistas ante lo establecido
  • Preocupación por temas morales y propios de adultos
  • Creatividad e imaginación.

Desde nuestra experiencia sabemos reconocer la importancia de hacer una evaluación temprana y pormenorizada del desarrollo cognitivo, emocional e intelectual. Además de una valoración cuantitativa y cualitativa de su inteligencia, es necesario estudiar tanto la personalidad como los aspectos emocionales, su manera de enfrentarse a  la tarea, su nivel de motivación, su creatividad, así como recoger información sobre su historia personal y su entorno educativo, escolar y familiar. En nuestro Centro Psicológico en Gijón, trabajamos con las herramientas más actualizadas y completas para garantizar un buen diagnóstico.

A modo de conclusión y como profesionales que estudiamos y trabajamos en este campo, queremos recalcar la importancia de ofrecer una educación satisfactoria, respetando, comprendiendo y atendiendo esa característica especial, sin olvidarnos de que independientemente de todo, son niños y debemos tratarles como tal.

8 consejos para aprender a adaptarte

Psicólogos en Gijón.

Nuestra experiencia como psicólogos en Gijón nos hace preocuparnos por el desarrollo de la resilencia en los adolescentes , es decir, la capacidad de adaptación ante periodos y situaciones adversas. Recogemos en este articulo algunos consejos ofrecidos por American Psychological Association.

  1. Reúnete
    Habla con tus amigos e incluso con tus padres. Entiende que tus padres pueden tener más experiencia en la vida que tú, incluso si parece que nunca fueron jóvenes. No temas expresar tu opinión, incluso si tus padres o amigos tienen un punto de vista opuesto. Formula preguntas y escucha las respuestas.
  2. Tómate un respiro
    Cuando algo malo sucede en tu vida, el estrés de lo que estás atravesando puede agudizar las tensiones cotidianas. Tus emociones pueden de por sí estar alteradas debido a las hormonas y los cambios físicos. La incertidumbre durante una tragedia o trauma puede hacer que estos cambios parezcan más extremos. Prepárate para esto y sé menos exigente contigo y con tus amigos.
  3. Crea una zona de tranquilidad
    Haz de tu habitación una “zona de tranquilidad”. Esto no significa que nadie pueda entrar sino que el hogar debe ser un refugio libre de estrés y ansiedad.
  4. Sigue las rutinas que te has fijado
    En períodos de mucho estrés, planifica una rutina y cúmplela.
  5. Cuídate
    Asegúrate de cuidarte física y mental También asegúrate de dormir. Si no lo haces, puedes estar más malhumorado y nervioso en un momento en que necesitas estar animado. Muchas cosas suceden a nuestro alrededor y te va resultar difícil enfrentarlas si estás muerto de sueño.
  6. Toma el control
    Incluso en medio de la tragedia, puedes avanzar hacia tus metas dando un paso pequeño a la vez. Durante un momento realmente difícil, es posible que nada más que levantarte e ir a la escuela sea todo lo que puedas hacer, pero aun lograr esto puede ayudar. Los malos momentos nos hacen sentir fuera de control, recupera parte de ese control tomando una acción decisiva.
  7. Exprésate
    La tragedia puede provocar una serie de emociones conflictivas, pero a veces, es simplemente muy difícil hablar con alguien sobre lo que sientes. Si hablar no funciona, haz algo más para captar tus emociones como comenzar a escribir un diario o recurrir al arte como medio de expresión.
  8. Pon las cosas en perspectiva
    Las cosas cambian y los malos momentos terminan. Cuando hables sobre malos momentos, asegúrate de hablar también de los buenos momentos.

Terapias psicológicas infanto juvenil  en Gijón 

buy active instagram followers buy facebook subscribers orlando seo

CENTRO DE PSICOLOGÍA
Su calidad de vida y su salud mental, nuestra razón de ser como psicólogos.
CONTACTO
COPcol
sanidadreg
Call Now ButtonLLÁMANOS TE PODEMOS AYUDAR